Desde temprana edad, se pueden hacer visibles estas cualidades en los niños. Los dotes de carisma y elocuencia permiten conducir e influir a los demás a través de acciones innovadoras y ocurrentes, dos rasgos que son visibles en un infante o adolescente, por eso, es de suma importancia que los padres y docentes puedan identificar estas habilidades para orientar sus aptitudes desde pequeños. Los colegios, al igual que el núcleo familiar son los principales espacios donde se incentiva a los niños para realizar acciones vinculadas con el servicio en diferentes aspectos de la vida. Existen actividades que incitan al desarrollo del liderazgo como agrupaciones donde los jóvenes trabajan con alguna organización de la comunidad. Esto fomenta un espacio donde las ideas para solventar algún problema son el principal motor para formar el liderazgo de servicio. Pero más allá de las actividades, ¿Cómo los docentes y padres podrían desarrollar estas habilidades en los jóvenes? Hay variedad de tips que se pueden emplear para estimular a los chicos a ser un líder. A continuación, 5 formas para desarrollar esta capacidad:  
    1. Enseñar a mantener sus ideas firmes y claras permite que los jóvenes puedan focalizar energías en cumplir sus objetivos y cuestionar el proceso que deben transitar para lograrlo. Es importante el papel que tiene la autocrítica en este punto para que los alumnos puedan analizar sus ideas y criterios.
    2. Se ha demostrado que los grandes líderes poseen el don de escuchar. Estar realmente interesado por lo que dicen los demás es un factor muy importante para lograr ejecutar el rol de líder. No interrumpir y analizar los sentimientos e intenciones forma a personas respetuosas de los pensamientos ajenos y desarrolla el escucha activa.
 
    1. El proceso de formación es determinante. Cuando se empieza la etapa de adolescencia es fundamental infundir valores y desarrollar en los jóvenes la autocrítica. Tener un espectro amplio sobre las cosas que ocurren en la cotidianidad lo ayudarán a desenvolverse con mayor agilidad y opinar con mayor propiedad.
 
    1. Cuando los chicos asumen el rol de dirigir alguna actividad, sea en casa o en el colegio, esto promueve su actitud de líder. Dar y tomar en cuenta opiniones forma a personas con la capacidad de decidir y respetar los juicios ajenos. Que pida opiniones y de las suyas y aprenda a sacar conclusiones creativas y positivas para todos.
 
  1. Cuando se presenta algún obstáculo, es importante saber que existen múltiples formas de resolver la situación. Aprender a diseñar estrategias de acción ante las dificultades es una habilidad que los líderes tienen. Siempre existen maneras de afrontar alguna situación y con la mejor disposición para el líder y su grupo.
  Algo que caracteriza a muchos líderes mundiales, es su bondad, pasión y su prioridad por ayudar a los demás. Según el psicólogo organizacional Adam Grant, existen 3 tipos de personas en el mundo:  
  1. "Givers" o "Dadores" (una de sus prioridades es ayudar a los demás)
  2. Tomadores (los que se ayudan a sí mismos)
  3. Comparadores (aquellos que buscan la igualdad de beneficio para sí mismo y otros).
  Después de años de investigación, Grant llegó a la conclusión que los “dadores” (givers) son los más exitosos. “Giver” es sinónimo de sacar lo mejor de los demás.   Ser líder significa ser capaz de incentivar, motivar y ejercer influencia en el comportamiento o modo de pensar de un personal, equipo o grupo de trabajo con el propósito de conseguir un bien común. La sociedad necesita muchas de estas figuras para llevar a cabo grandes acciones que conviertan al mundo en un lugar mejor. La integridad, el respeto por los demás, las ideas que favorezcan a toda una comunidad son el impulso que deben tener los líderes. Todos los jóvenes pueden ser parte del cambio para tener un futuro mejor.   Desarrollar actitudes de liderazgo no solo está vinculado con cargos de alto nivel en gobiernos o instituciones. Ser líder se define como una persona con la capacidad de guiar a un grupo de personas hacia las mejores decisiones en su entorno. Colegios como Thomas Jefferson School tienen dentro de su programa educacional la misión de construir y desarrollar en los estudiantes habilidades, capacidades, hábitos, actitudes y virtudes, para ponerlos al servicio de la sociedad.